lunes, 20 de julio de 2020

La Amistad una cuestión de Virtud.

El día del amigo rodeado de todo el merchandising ha alejado a unos cuantos que nos rebelamos ante la mercantilización de este sentimiento, y ha acercado a  muchos que se plegaran a festejarlo como si fuera el último día en el universo, aunque luego de la "juntada" no se vuelva a saber de ese otro "amigo" hasta el año que viene con suerte.
La amistad es un vinculo que uno elige libremente, es esa familia que uno por afinidad desea crear con el ese otro al que se llama amigo/amiga, pero ¿bajo que necesidad uno lo hace? ¿se busca el placer de la compañía? ¿es beneficioso ser amigo de alguien en particular? y en todo caso si se busca esto ¿es eso amistad?. 
Aristóteles le otorga a la amistad una parte importante en sus reflexiones, en su obra Ética a Nicómaco (una de las mas importantes sobre la ética Aristotélica) le dedica dos libros VIII y IX y le concede un espacio mucho más amplio que a otros temas éticos. Esto responde a que para él la amistad formaba parte de algo único en la vida del ser humano, en sus palabras era "lo más necesario para la vida del hombre", lo mas necesario para una vida feliz. 
La amistad es una virtud en si misma, en el capitulo VIII decía que  "la amistad o es virtud o esta acompañada de virtud", sabemos que la virtud a que se refería Aristóteles es la que permite al hombre hacer las cosas bien, la amistad por ende es buscar el bien no por un beneficio personal sino porque así debe serlo. Es entonces un fin en si mismo, es lo que hace que la amistad posea componentes de la ética. 
Creo que pasamos por la vida experimentando formas alternas de amistad, hay veces que la confundimos con el placer de la compañía, hay personas que nos deslumbran y creemos que esa luz nos iluminara siempre, la mutua compañía basada en ese placer, en el asombro por el otro es tan pasajera como la asociación por intereses por utilidad. Encontramos gente en el camino que nos enseñan cosas y encontramos otras a las cuales enseñar cosas. Somo útiles para otros y tenemos quienes lo son para nosotros, pero una vez terminado el fin útil el vinculo se diluye. No esta mal, pero no hay amistad virtuosa allí esa que Aristóteles llamaba "la amistad honesta" donde hay un deseo, pero no es para uno sino para el otro, el amigo/a. Esa amistad es duradera porque la hace virtuosa el deseo del bien para el otro, donde no importa no recibir placer, utilidad, donde la felicidad está basada en el bienestar del otro, y donde no se espera reciprocidad porque la hay sin pedirla.
Se podrá decir que la amistad que propone Aristóteles es elevada para estos tiempos, o para el ser humano quizás (si buscamos una una posición ius naturalista, el hombre por naturaleza es el lobo del hombre) pero es hermoso poder pensar en una amistad donde uno quiera para el amigo lo que desea para uno mismo. 
En lo personal creo que la amistad nos hace mejores personas, nos abre el corazón, nos sensibiliza y saca la mejor versión de ser humano, creo ademas que si nos acostumbramos a cultivar la amistad desde ese lugar sin esperar algo a cambio podríamos sanear la sociedad y quizás hacer de este mundo un lugar lejos de las competencias y meritocracias. 

jueves, 9 de julio de 2020

Entre contradicciones y paradojas de la época independentista.

En la sociedad de la época colonial todo era bastante desigual, lo seguirá siendo aun después de 1816. Al analizar dos puntos de contradicciones: el social y los objetivos de la revolución se demuestran las demoras de un proceso que se extendió por las oscilaciones en las clases de la época. 
Si de contradicciones o injusticias tratamos veamos el caso de negros, mestizos, zambos que no podían acceder a cargos civiles ni eclesiásticos, los esclavos no tenían libertades y los indígenas eran separados de la sociedad hispano criolla. Desde lo más trivial pero esencial como la vestimenta, también era un símbolo de diferenciación, que tenia costos elevados por lo que era bien diferente como vestían. Mientras en la élite se imponía las levitas, casacas y trajes en los sectores medios y la plebe era característico el poncho o chaquetas. Era común que el esclavo vistiera ropa de su amo, que a veces le quedaba bastante grande y llegaba a quedar como jirones por el uso. El poncho se solía usar incluso sobre las carnes, de ahí el mote de descamisados. Un jornalero para poder comprarse ropa debía trabajar más de un mes. Hacia 1813 con la Asamblea Constituyente, donde se declaraba la Libertad de Vientres los esclavos esperanzados miraban la posibilidad de esa libertad, una que era pretendida hacía tiempo. Situación que era totalmente resistida por alguna parte de la sociedad que no veían con agrado estos avances en derechos civiles. 

Mientras la clase popular buscaba una libertad civil la oligarquía comercial miraba desde sus intereses la ventaja de un nuevo amo. La verdad es que para este sector era mas conveniente buscar un protectorado ingles, sin tener en cuenta el intento de las invasiones de 1806 y 1807. Lo cierto es que esa oportunidad fueron los criollos y el pueblo bajo los que organizaron la expulsaron de los ingleses, eso quedaría en el olvido para la élite Río Platense a la hora de pensar en el comercio. Se buscaba salir de un dominio colonial español pero entrar en  uno ingles. 

Los "revolucionarios" de mayo no querían ir contra el rey y se ensayó una táctica que implicaba una revolución diplomática, "la mascara de Fernando" funcionaba como una cortina de humo que cubría los objetivos rupturista, lo que puede también tomarse como estrategia para ganar tiempo y lograr  ese protectorado ingles a paladar de la oligarquía comercial. Aunque no contaban con la furiosa terquedad de lo que quedaba de la decadente monarquía española que se aferraba con uñas y dientes a "sus" colonias, así el Congreso en Tucumán significaba una demostración de fuerzas y de decisión. La revolución que iniciada en mayo 1810 llegaba a su punto más alto. La necesidad de este congreso luego de la derrota de Sipe Sipe (1815) donde se perdía el Alto Perú era esencialmente una demostración de urgencia, pero también de fuerza en la acción revolucionaria-independentista. 

La Declaración de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata fue festejada por Inglaterra que sin embargo no reconocía formalmente a un gobierno surgido de una "revolución", pero la relación del capitalismo británico con la oligarquía porteña latía mas fuerte que nunca. Esto  demostraría que ese juramento de declararnos "libres e independientes del rey Fernando VII, sus sucesores  y metrópoli y de toda otra dominación extranjera" quedaba solo en una mera declaración,  en letra muerta.

El zigzagueo de proyectos institucionales en todo el período independentista y posterior se enmarcan en los diversos intereses que las clases perseguían. La oscilación de visiones produjo un letargo temporal que permitió a su vez demorar: la declaración de la independencia y luego la sanción de una constitución. Ésta ultima abrirá nuevas facciones que seguirán obstaculizando la formación del estado. Los intereses de los sectores populares eran bien distintos de las élites porteñas y del interior. 

En el período podemos ver como se pasaba de decisiones como el Plan de Operaciones de Mariano Moreno que quería recuperar los territorios de Alto Perú con la idea de una ruptura abrupta con la corona a las misiones diplomáticas que intentaban ser "aceptables para Europa"

La Declaración de la Independencia sin dudas marcó un hito importante en nuestra historia, y aun con sus contradicciones (que seguimos teniendo) siempre es preferible que sigan dentro del marco de libertad para poder seguir debatiendo qué país queremos finalmente, sobe todo si entendemos que el plan de libertad económica aun no esta concluido.