Sin Pan y Sin Trabajo: ¿Seguridad Social?
Introducción.
En toda sociedad existe un sistema de normas que regula las relaciones entre los individuos para garantizar el respeto social a la dignidad de las personas y de esta manera lograr el bien común. Todas las personas poseen derechos por la sola condición de ser humanos. Algunos de estos derechos se refieren a las libertades civiles y políticas y a la igualdad ante la ley. Otros se refieren a derechos económicos, sociales y culturales como ser el acceso a trabajo, a una vivienda digna, salud, educación. Pero la dura y triste realidad es que estos derechos no son gozados por todos, es decir, que no llegan a todas las personas debido a la exclusión social que existe actualmente; en nuestro país y en el mundo existe un desequilibrio social y debido a esto existe la pobreza es por esto que el Estado, para poder palear esta situación, debe seguir implementando políticas sociales: “las de seguridad social”. La pobreza es una situación que afecta a todos los países del mundo, a algunos en menor a otros en mayor proporción pero al fin y al cabo en todos está presente. Por lo cual debemos de inicio plantear la seguridad social como una obligación y aunque parezca utópico el abandono de la pobreza en medio de un régimen capitalista que se ha devorado al mundo haciendo mella en los sectores sociales más pobres. Se entiende por seguridad social al bienestar de la sociedad que incluye la protección de las necesidades en materia de salud, educación, discapacidades, trabajo, entre otras, en la cual es el Estado quien debe hacerse garante de las mismas; aun cuando el modelo sea liberal o benefactor. Pero estos derechos que poseen las personas no son distribuidos equitativamente ya que hay una creciente exclusión social, lamentablemente esta injusticia social es unas de las razones por las cuales se origina la pobreza la cual es una gran problemática actual, se trata de sectores de la sociedad que no cuentan con los recursos necesarios para la subsistencia y la de sus familias, padecen hambre, se encuentran desempleados, falta de asistencia médica como educativa. Es por esto que surgen los derechos, económicos, sociales y culturales, se trata de derechos solidarios de segunda generación que son garantizados y reconocidos a los grupos para promover una mejor calidad de vida, pero estos derechos no surgieron, obviamente, como lo conocemos en la actualidad sino que son resultado de la lucha de mujeres y hombres a lo largo de la historia. En nuestro país en la última década se han implementado con gran presencia en las políticas públicas del estado los llamados “programas sociales” que crean una polaridad de opiniones que van desde las más progresistas hasta las más despectivas y denigrantes. Los planes sociales tema de charla en cualquier micro sociedad marca en definitiva un pueblo que ha vivido permanentemente oscilando entre dos tipos de estado uno presente y uno ausente, en uno liberal y otro benefactor, en uno neoliberal o en uno populista.
Con el trabajo de investigación realizado comprobamos que los planes o programas sociales forman parte de una herramienta paliativa del Estado para atender las necesidades de los sectores más vulnerables. Pero teniendo en cuenta que estos planes no conforman un empleo estable o solución de raíz a las problemáticas sociales, podemos analizarlos desde la óptica de una herramienta de impulso que permita generar herramientas de saber hacer en los beneficiarios. Derribamos la odiosa posición de ver a los programas sociales como limosnas o solo para la reproducción de más pobreza lo vemos y analizamos como herramientas para generar una opción de cambio o impulso de los DESC de las personas más vulnerables, derechos que nadie más que el estado podría garantizar. En este sentido investigamos si los programas o planes sociales son una parte de la Seguridad social, además de tratar de especificar si estos medios son pretendidos soluciones por parte del estado actual. Por lo cual fue menester responder varios interrogantes: ¿Qué es la seguridad social? ¿Cuáles es la evolución de la pobreza en argentina y Latinoamérica? ¿Qué significa el desarrollo de una economía social? ¿Qué rol ocupan las oficinas de empleo de los municipios? ¿Cómo es el mecanismo de préstamo de un crédito o microcrédito? ¿A quienes responden o como se organizan las entidades que administran programas sociales? Y por supuesto y antes que todo ¿los programas sociales son parte de la seguridad social?
Ante la marginación: ¿plan social?
Como el objetivo principal del trabajo radicaba en analizar si los programas o planes sociales forman parte de una posible seguridad social, la lectura de conceptos y debates giraron en torno de temas encuadrados en la económica social, microcréditos, generación de empleos y presencia del estado. Pero también salimos a buscar respuestas en organismos institucionales públicos que a nuestro entender tienen una injerencia en el área de los derechos económicos sociales y culturales.
Con esta consigna visitamos a la oficina de empleo, la oficina de Acción social y la dirección de cultura de Alderetes, lugar donde vivimos.
Pero como además en el trabajo surgió la necesidad de de ligar a la seguridad social con un planteo de economía social visitamos a un amigo de nuestro profesor que está a cargo del Consorcio de Gestión para el desarrollo local la banca popular quién nos hablo del microcrédito y de la economía social. Esta entrevista fue reveladora y no solo comprobó algunas hipótesis de inicio sino que nos abrió la posibilidad de visita in situ del trabajo de personas que salieron de un estado de desempleo y pobreza por medio del microcrédito y el micro emprendimiento productivo.
De la teoría a la praxis.
El Consorcio de Gestión para el desarrollo local la banca popular es una organización que depende de un consorcio de gestiones asociadas, integrada por organismos del estado (seis ministerios). Esta organización ha ayudado a unos 5000 o 6000 emprendedores aproximadamente y actualmente a unos 4000 activos. El Lic. Marcelo Romero a cargo del consorcio nos habla de un cambio notable con respecto a la década pasada en materia de seguridad social y está convencido de que su oficina trabaja en este sentido generando herramientas económicas a quienes deciden salir de la desocupación y hacer al mismo tiempo algo por la región donde viven por lo que podemos percibir un marcado objetivo social. En sus palabras nos acerca una posición con respecto al microcrédito y a la economía social “… hay un error grande cuando se cree que la economía social es para pobres (…) es la que busca una visión democrática de la economía, para lograr una inserción de todos en la economía social. No es de crecimiento individual es opuesta a la economía de mercado en contra de los monopolios…”. Y nos agrega como una idea certera que cierra su abundante respuesta: “…no puede existir una economía beneficiosa para la sociedad si él tratamiento de la misma no es colectivo”.
De esta manera y luego de haber pasado por un conjunto de conceptos leídos y las posiciones manifestadas en las entrevistas sumada a la experiencia de campo nos deja con la sensación de que la economía social va ganando paso en un mundo de monopolios mercantiles y financieros, hemos notado como los emprendedores y beneficiarios de programas sociales pueden generar un circulante, calentando las economías locales y así podemos ir viendo a la economía social como generadora de valor agregado y puestos de trabajo, que funciona de un modo distinto al sector público y al capitalista5. Analizando el tema de la pobreza es imperioso contar con unas cifras de partida por ejemplo en Latinoamérica el país con el índice más alto es honduras que registra un 67,4% de población pobre seguido por Nicaragua con un 58,3%, Guatemala con 54,8%, Paraguay con 49,6% y El salvador con 46,6% según un informe realizado en 2012 por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) . En Argentina y ante esta realidad en la última década surgieron nuevos programas para combatir la pobreza y los cambios han sido favorables para la población, en este sentido el Prof. Gustavo Albertus encargado de la Oficina de empleo de Alderetes nos manifestaba en una entrevista: “… estamos trabajando con alrededor de 4500 personas en forma directa o indirecta, creo hay cambios muy positivos con programas sociales como “Programa Jóvenes”, para chicos de 18 a 24 años que no han terminado sus estudios primarios o secundarios, “Promover” para mayores de 18 años que provee igualdad a personas con discapacidad, “PEE” programa de empleo independiente, que en la década pasada no existían. Además también, dentro de las políticas que se han implementado en las de áreas de trabajo social han mejorado mucho...”
Sin embargo a pesar de que las tasas de pobreza han disminuido significativamente con respecto a 1992, esta situación sigue afectando en Argentina a un 5,4% de personas en las principales ciudades del país según datos del INDEC. Estos datos se basan en la teoría de que una persona puede alimentarse con solo $6 pesos por día, dándole así a la canasta básica alimentaria (CBA) un valor de $229, menor al que realmente tiene. Según la universidad católica argentina (UCA) el costo de la CBA es de $451 por persona. Entonces para el INDEC un hogar tipo con ingresos mayores a $1577 no es pobre, y un hogar tipo con ingresos mayores a $707 logra escapar de la indigencia Sin embargo y para nosotros no fue necesario tanto tratar de dilucidar la veracidad de lo datos, pues consideramos que las variables usadas en uno u otro caso pueden ser diferentes y de connotaciones e intenciones variadas, por lo que nos manejamos con la entrada a campo, a la realidad local y así inferir algún análisis a lo macro. Para medir la pobreza no solo se tiene en cuenta los ingresos de los trabajadores sino que también existen otros indicadores como la educación, salud, vivienda etcétera. La educación es un factor importante para la seguridad social ya que lo que se busca a largo plazo es la accesibilidad a empleos de mejor calidad a través de la capacitación. Los servicios de salud se brindan de acuerdo a la situación de cada trabajador, aquel que tenga un salario correspondiente a un trabajo formal puede acceder a una obra social, mientras que los servicios privados se dirigen a los sectores con mayores ingresos y los públicos son a los que acceden las personas en situación de pobreza o con un empleo informal, en cuanto a la vivienda los cambios no son los más esperados porque más allá de que el estado otorgue la posibilidad de la vivienda propia y en esta década se halla invertido fuertemente en viviendas sociales, los pobres estructurales o indigentes que son quienes más lo necesitan no pueden acceder a ella debido a que no cumplen con los requisitos necesarios, lógicamente no pueden pagar ni siquiera una cuota mínima para obtener una vivienda y al igual que los pobres estructurales quienes viven en villas o asentamientos y están desempleados o con un trabajo irregular no pueden conseguir una vivienda con condiciones de salubridad necesarias para vivir y esto los margina .
Los planes y programas sociales, en una Argentina que como resultado de la crisis 2001 ha creado un segmento “los nuevos pobres ”, creemos y lo hemos comprobado no solucionan una necesidad de fondo, de raíz pero si generan herramientas de impulso social y económico y por lo tanto forman parte de una política de seguridad social.
Conclusión.
Llegando al final de nuestra investigación y coincidiendo plenamente con la fundación democracia en su eje temático: “al cimentar la cultura en seguridad social afianzamos nuestra condición ciudadana ”; tomamos la definición de seguridad social citada por la Lic. Virginia Sanguinetti : “es la protección que la sociedad proporciona a sus miembros mediante una serie de medidas públicas”, es así como en este sentido trabajamos para comprobar que los programas sociales, el microcrédito y la economía social forman parte de las políticas de estado direccionadas a fortalecer la seguridad social como derecho humano ya que estas aportan a la convivencia democrática y a la paz social. En un mundo donde “el desequilibrio entre la Economía y la Sociedad está Transformando la justicia social ”, es necesario mirar con otros ojos a los programas sociales sacándoles el odioso peso de la crítica y verlos como una herramienta que provee el Estado para impulsar acciones de salida a la crisis social. “…la solidaridad, que se basa en la igualdad, la inclusión y la justicia social, conlleva una obligación mutua entre todos los miembros de la sociedad y de la comunidad mundial ”, los DESC manifiestan (en este sentido) una amplitud de derechos tendientes a una justicia social y a un compromiso real que deben asumir los Estados en virtud de lograr una sociedad cada vez con menos desigualdades sociales. Estamos convencidas que la solidaridad social no consiste en actitudes individuales, es la construcción colectiva la que nos impulsa hoy a tratar de crecer como ciudadanas activas en un mundo con mayores brechas sociales, donde pocos gozan de mucho, y muchos gozan de poco.
Cuando aceptamos realizar este trabajo nunca nos llegamos a imaginar la magnitud con la que nos hizo mirar la realidad, la notable realidad que la sociedad no le da importancia o hasta quizá para algunas personas es normal convivir con la pobreza, pero esto no debe ser así. Más allá de ganar o no este certamen, este trabajo nos genera un orgullo personal y de nuestro asesor Prof. Licenciado Walter Robledo quien nos acompaño en todo momento desde que accedimos a llevar a cabo este proyecto, vamos a estar siempre agradecidas por elegirnos para observar lo que ocurre en nuestra sociedad actualmente. Esta experiencia investigativa nos deja una enseñanza positiva en cuanto a los conocimientos adquiridos y el compromiso de poder ser transmisoras del mismo. Como el nombre de la pintura que hemos analizado de Ernesto de la Cárcova “Sin Pan y Sin Trabajo” hemos podido trasmitir a esta investigación una impronta social de la que antes pasaba por nuestro lado con una irremediable levedad. Por estos motivos agradecemos profundamente a la fundación Democracia “por permitir a estas manos jóvenes escribir en grande”.
Bibliografía.
1. AdnPolitico.com, 27 de noviembre de 2012 (CEPAL)
2. José Hidalgo Pallares. La nacion.com Jueves 25 de abril de 2013.
3. Minujin, Alberto; López, Néstor. Nueva Pobreza y Exclusión. El caso Argentino. Nueva Sociedad Nro.131 Mayo-Junio 199 4 , PP. 88-105
4. Sanguinetti, Virginia. Eje Temático Seguridad Social Año 2013. Fundación Democracia.
5. Sanguinetti, Virginia. Eje Temático Integración Latinoamericana. Fundación Democracia.
6. Cortez, Ariel, Budeguer Javier y otros. La Toma de tierras en Alderetes. Revista Virtual Oikos Economía y Sociedad, N°1. Año 2013.
7. Ministerio de Educación Presidencia de la Nación. Asignación Universal por Hijo. Voluntariado Universitario.
8. Martínez Roberto. Los programas para combatir la pobreza en Argentina.
9. Desiderá, Walter Antonio y otros. Perspectivas para la integración latinoamericana. Brasil 2012.
10. Kessler, Gabriel. Di Virgilo María Mercedes. La Nueva pobreza urbana. Revista de la Cepal 95. 2006.
11. Nascone Mariano y otros. La Dimensión social del Mercosur. Ediciones Carla Aragao. Paraguay 2012
Relato de la experiencia del alumno.
Cuando aceptamos realizar este trabajo nunca nos llegamos a imaginar la magnitud con la que nos hizo mirar la realidad, esa notable realidad que la sociedad no le da importancia o hasta quizá pasa cotidianamente imperceptible o normalizada, como el hecho de convivir con la pobreza. Nos hizo “Mirar la realidad con otros ojos”. El día que visitamos a Gustavo Albertus, director de la oficina de empleo, nos dio su opinión sobre lo que pensaba acerca de los planes sociales que son como un trampolín para alcanzar un trabajo dependiente y de esta manera acceder a una mejor calidad de vida. Un día regresábamos de hacerle una entrevista al dirigente de la Banca Popular y el profesor nos dijo que estaba orgulloso de nosotras y que confiaba en nuestro desempeño, eso nos fortaleció para continuar con el proyecto, sabíamos que alguien esperaba mucho de nosotras, que había puesto su dedicación y tiempo y eso, obviamente, nos puso muy contentas; eso nos hizo parar y mirar con otros ojos la realidad; entendimos que hay que comprometerse con ella y que no hay mejor inicio que estudiarla.
Mas allá de ganar o no este trabajo estamos orgullosas de nosotras mismas y de nuestro asesor el Prof. Licenciado Walter Robledo quien nos acompaño en todo momento desde que accedimos a llevar a cabo este proyecto, a pesar de algunas dificultades del temor lógico de nosotras, de las exigencias permanentes del profe, del dinero que tuvo que invertir sin ayuda de nadie, del tiempo que se tenía que hacer en medio de sus trabajos con pedidos de licencias para poder acompañarnos en las entrevistas y de permisos escolares por eso vamos a estar siempre agradecidas por elegirnos para observar lo que ocurre en nuestra sociedad actualmente ya que “mirábamos sin observar”. Eso nos dio muchas fuerzas y ganas de responder ante quien confió de inicio en nosotras.
Este trabajo nos marco para toda la vida, al mirar un niño trabajando, una familia sin hogar, la pobreza absoluta, el desempleo pensaremos en la injusticia social, en algo que no es normal, que no está bien convivir con ello. Nuestro asesor nos brindo información de distintas fuentes, al principio la idea de leer muchísimas paginas acerca de planes sociales, pobreza, Mercosur, en fin, nos parecía una barbaridad pero al ir leyendo el material nos atrapo el tema, tema con el que por desgracia convivimos todos los días y de lo que no se habla, también la idea de leer de la netbook con “internet” fue realmente un verdadero desafío ,repetimos es un tema actual, que nos conmovió y a la vez nos hizo sentir tristes e impotentes, miles de sentimientos mezclados dentro nuestro. Así de a poco el compromiso crecía con el tema y la fundación. El análisis de la pintura que nos mostro el profe fue determinante en el trabajo, jamás creímos que un análisis tan complejo podía salir de una pintura y ahí comprendimos lo que el profesor nos decía: “…no solo con las letras podemos expresar la realidad social de una época”. Por eso tomamos como central a la pintura de Ernesto de la Cárcova. La verdad que ya nunca seremos las mismas, hoy hemos escrito en grande.
Descripción del proceso de orientación.
Como primera medida fue la internalización de las “Bases del Programa y del Eje Temático elegido”. El análisis de los textos: “Al cimentar la cultura en seguridad social afianzamos nuestra condición ciudadana” y “La Integración Latinoamericana” (por Lic. Virginia Sanguinetti). Fueron los textos de inicio e introductorios.
Como mi perfil es la investigación en ciencias sociales y la experiencia escolar y académica me sustenta es que guie a mis alumnas por el camino de la experiencia de campo y el manejo de fuentes de primera y segunda manos. Por ello elegí la modalidad “producción de alumnos asesorada por educador”, con el acompañamiento pedagógico permanente a mis alumnas que demostraron pertenencia y pertinencia académicas y personal. He supervisado todo el proceso de producción, interviniendo para que los chicos puedan revisar sus trabajos antes de entregarlos, plasmando a través de distintos recursos, a saber:
A. Lectura y boceo bibliográfico.
B. Puestas en común e intercambio de apuntes y archivos virtuales.
C. Web quest.
D. Análisis social e histórico de pintura de Ernesto de la Cárcova.
E. Lectura y socialización de editorial de revista virtual de un grupo que también coordino y que habían trabajo con la toma de tierra en la zona durante el 2012.
F. Conseguí y acompañe en las entrevistas: al titular de la Oficina de empleo del municipio del Alderetes, al titular de Acción Social, al titular de Cultura del municipio. Al titular de la Banca popular de Tucumán que trabaja con microcréditos sociales.
G. Genere contacto con encargado de territorio de cooperativas de trabajo.
H. Realizamos una salida de recopilación fotográfica.
I. El monitoreo del trabajo y los altos fueron permanentes para poder acceder a limpieza de variables de investigación.
J. Sugerí y corregí permanentemente, alentando y apoyando con afecto.
La investigación fue del l tipo exploratoria descriptiva, con metodología cuali-cuanti. Los resultados fueron plasmados en un ensayo académico con una escritura que respeta lo científico reflexivo, con argumentaciones y apoyo bibliográfico en citas textuales. Confirmando hipótesis de inicio y dando personalidad al texto, generando así un nuevo conocimiento inédito y surgido de una experiencia teórica y de campo.
En lo personal, en esta vuelta al certamen, sigue produciendo en mí la satisfacción de que el trabajo de los chicos es valorado objetivamente pero además considero que la investigación es la base de un futuro académico superior y preparar a los chicos en ese sentido es darles herramientas de inicio y de superación para que el corte entre un nivel y otro sea lo menos caótico posible.
Orgulloso de mis chicas y de ser miembros colaborar permanente del certamen saludo y agradezco la amabilidad de siempre.
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