miércoles, 23 de marzo de 2016

A 40 Años del golpe cívico militar: en el Bicentenario de la independencia la Argentina se tiñe de rojo, azul y se llena de estrellas.

40 años del Golpe de Estado de 1976.
El 24 de marzo de este año, en el que ya se cuentan 40 años del último golpe militar genocida inflado por el capitalismo anglosajón, quisiera hacer referencia a la relación entre militares y empresarios de EE.UU y la necesidad del golpe en todo el cono sur donde Argentina no sería la excepción a la regla. De alguna manera era necesaria una oleada que terminara con el populismo tardío (Peronismo) y sofocara a un movimiento obrero que había crecido y organizado.
Hay un investigación interesante en este sentido realizada por James Petras (sociólogo norteamericano), publicó  artículos sobre la política exterior norteamericana y la intervención de EE.UU en América Latina. Como corresponsal de la revista Les Temps Modernes, dirigida por Jean Paul Sartre viajo en  los años 70 a nuestro país, para concluir un estudio sobre el comportamiento local de las empresas norteamericanas. James Petras afirma, en una entrevista realizada por la Izquierda diario de Argentina, que: “En mis trabajos en la Argentina antes del golpe y también en algunas entrevistas que tuve aquí en Estados Unidos descubrí que los principales miembros de la Unión Industrial estaban trabajando duramente en favor de un golpe. Incluso en las entrevistas señalaban que el hecho de que Brasil tuviera un mayor crecimiento que Argentina justificaba el golpe, y esperaban que en Argentina los militares empezaran a planificarlo. En Estados Unidos también tuve entrevistas con un militar que había estado en la embajada norteamericana en esos años y que participó en debates con los comandantes militares en Argentina sobre qué fecha y qué condiciones eran las más propicias. Según él, hablaban de un golpe en el 75, pero los asesores norteamericanos decían que el movimiento peronista todavía tenía mucha fuerza y que un golpe en ese momento podía agitar a grandes sectores y hacer más difícil su éxito. Para ellos era importante el desgaste económico, el deterioro de la situación del gobierno de Isabelita, para que el pueblo no se pudiera movilizar y las condiciones fuesen más favorables para el golpe. Entonces, los militares norteamericanos participaron directamente en la planificación. Y segundo, los capitalistas argentinos tenían un lugar privilegiado en las prioridades de la dictadura. El golpe era un instrumento para mejorar las condiciones de inversión y las garantías sobre el futuro de sus empresas”.
            El golpe de estado era un negocio redondo para el capitalismo externo e interno. Este amigo interno para los yanquis y el enemigo interno para los trabajadores de argentina significo un medio indirecto para no usar directamente la fuerza militar del norte pues sería antipopular y podía generar una reacción no esperada. Por lo que se inició además una campaña mediática para convencer al pueblo que la única salida era un golpe y para ello se debía crear un enemigo que no sería otro que el comunismo, como una suerte de resabios de una guerra fría. Así hubo un rol activo a través de instrumentos de propaganda, políticos y diplomáticos, y también con los medios de comunicación, El Mercurioen Chile, La Nación y La Prensa, en Argentina por ejemplo. Esta  metodología servia para evitar el envío de sus tropas pues el trabajo militar gratuito lo tenia a merced de las fuerzas armadas de las naciones a golpear. Ahora esto no significaba que en caso de ser necesaria la intervención no “colaborarían” con el envío de apoyo en armas y soldados, pero esto les generaba un egreso de dinero que no estaban dispuestos a utilizar ¿porque hacerlo que si los militares nacionales estaban para eso?. En los 70 Estados Unidos estaba involucrado en la guerra de Vietnam, con 500 mil tropas, con enormes gastos militares y con un enorme desgaste político interno. Entonces, el intervencionismo norteamericano empezó a tomar otras formas, con ejércitos mercenarios en Angola y en el sur de África, y también en América Latina. Ese amigo interno abarataba los costos de los golpes  en Chile por ejemplo, la CIA financiaba a las fuerzas civiles que colaboraban con los militares para crear las condiciones propicias para el golpe. En Uruguay lo mismo. James Petras  decía que : “Está bien documentado que los EE.UU. apoyaron el golpe militar en Brasil. Estaban preparados para intervenir si los militares tenían algún problema, alguna división que podía perjudicar el golpe. Estados Unidos estaba muy activo en Bolivia con el golpe de Banzer. En Bolivia, Uruguay, Chile, Argentina, Brasil, EE.UUE el compromiso con fuerzas militares era peligroso porque internamente había una ola antimilitar que rechazaba la intervención militar directa. Entonces, los EE.UU. y sus agencias utilizaron directamente las fuerzas internas en América Latina”.
Hoy en Argentina hay un  gobierno que está aplicando un brutal plan de ajuste y entrega contra el pueblo trabajador. Los gabinetes y secretarías ministeriales están poblados de gerentes y ex gerentes de las empresas que en aquellos años tenían directamente centros clandestinos de detención dentro de sus fábricas (como fue el “Quincho” de la Ford, el Tiro Federal de Campana lindante a la fá- brica SIDERCA del grupo Techint o en el Ingenio Ledesma de los Blaquier). 
Por todo esto creo que nos sobran motivos para marchar, para decir que no queremos ningún protocolo represivo, que queremos que nos paguen los salarios sin impuestos a las ganancias, que no queremos banderas con estrellas madres del Plan cóndor, que no es necesario la presencia un presidente imperialista, que está asesinando a los niños de Medio Oriente, que no queremos más desaparecidos en democracia, y que demos entidad a los desaparecidos en los 70.
No debemos quedarnos en la comodidad  casa o como si fuera un feriado de descanso o turismo, este 24 de marzo como todos los 24 de marzo desde hace 40 años son de luto pero también de memoria colectiva.
En esta fecha, como lo vengo haciendo todos los años, quiero dedicarle un párrafo especial a un sector esta vez a las mujeres desaparecidas (ya he hablado en los bebes nacidos en cautiverio, de los intelectuales y artistas en otras oportunidades); las mujeres constituyeron un 33% del total de los desaparecidos durante el período 1976-1983. Dentro del siniestro plan de las clases dominantes, los represores tenían objetivos específicos con las mujeres: “recuperarlas”, según su jerga, o desaparecerlas, incluyendo la apropiación de sus hijos e hijas. A la memoria de todas ellas y de las que hoy siguen buscando a sus hijos, nietos, esposos etc, a ellas mi respeto y admiración. 
Que la memoria colectiva también recuerde que el 2016 año del bicentenario de la declaración dela Independencia Argentina Buenos Aires se teñía del rojo, azul y se llenara de  estrellas , una metrópolis que se ha vulgarizado por semejante visita.

Hasta la victoria siempre.



Fuentes:
 //www.laizquierdadiario.com/James-Petras-EE-UU-apoyo-a-la-dictadura-con-propaganda-politica-diplomacia-y-medios

 http://www.laizquierdadiario.com/24M-apuntes-sobre-una-movilizacion-historica


 

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